Esta era la letanía recitada por El Gaviero mientras se bañaba en las torrentes del delta:
Agonía de los oscuros, recoge tus frutos.
Miedo de los mayores, disuelve la esperanza.
Ansia de los débiles, mitiga tus ramas.
Agua de los muertos, mide tu cauce.
Campana de las minas, modera tus voces.
Orgullo del deseo, olvida tus dones.
Herencia de los fuertes, rinde tus armas.
Llanto de las olvidadas, rescata tus frutos.

Y así seguía indefinidamente mientras el ruido de las aguas ahogaba su voz y la tarde refrescaba sus carnes laceradas por los oficios más variados y oscuros.
A.Mutis

miércoles, 6 de enero de 2010
























Letanía es un nombre genérico por el cual se designan diversas especies de oraciones de intercesión, que presentan una forma de interpelación. La oración litánica es uno de los modos de oración más comunes. El origen de la oración litánica ha de buscarse en una oración que se realizaba en la sinagoga, que consistía en 18 bendiciones en las que se enumeraban las diferentes categorías sociales de personas y de intenciones por las cuales se oraba. San Pablo, en la carta a Timoteo (2, 1-2) hace alusión a esta costumbre. También entre los paganos existía ya más o menos esta forma de plegaria.
El texto más antiguo conocido de letanías a la Virgen (como un cuerpo orgánico parecido al actual) es el contenido en un Misal de Maguncia del s. XII, aunque existieron en el transcurso de los siglos varias recensiones.

P. Miguel Ángel Fuentes
















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